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Una semana después de que los jueces paralizasen cautelarmente el parque eólico Salce, la Junta de Castilla y León, haciendo oídos sordos y después de varios años sin pronunciarse, autoriza el parque eólico en un pulso suicida con la Justicia.
Viernes 21 de agosto de 2009 ·
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El Bocyl publica una resolución que permite instalar 22 aerogeneradores en Salce, uno de los tres parques suspendidos cautelarmente por el TSJ hace menos de dos semanas
Nuevos datos para la polémica. La Consejería de Economía y Empleo publicó ayer en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) la resolución que permite construir el parque eólico Salce, en el término municipal de Riello, un trámite administrativo que se cumple con casi tres años de retraso y sólo quince días después de que el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León notificara una orden de suspensión cautelar sobre éste y otros dos parques más de Omaña (Curueña II y Villabandín II). Hace una semana, se dio la misma circunstancia con el parque Curueña I, en el entorno de los anteriores, que aunque de momento no está suspendido por la Justicia sí ha sido recurrido por parte de diversos colectivos. Estas resoluciones y la sentencia del mismo tribunal para anular el parque Murias II -"es la primera que se pronuncia sobre el negocio eólico en las montañas leonesas-" pretenden blindar a las comarcas de Omaña, La Cepeda y Alto Bierzo de un desordenado planeamiento eólico.
¿Por qué ahora? Fuentes de la consejería no han dado explicación alguna al respecto y no aclaran la razón por la que se está produciendo la publicación de proyectos autorizados hace años. Por otro lado, fuentes solventes consideran «flagrante» el hecho de que las resoluciones, en las que se incluye la declaración de impacto ambiental, no hayan sido publicadas, como máximo, a los diez días de ser dictadas, como obliga la Ley 30/92 sobre el procedimiento adminsitrativo. Esta circunstancia impediría el derecho a la justicia a cualquier ciudadano y abre la posibilidad de que cualquier colectivo pueda impugnar el proyecto, puesto que toda evaluación ambiental debe ser publicada en última instancia en el boletín oficial de la Administración autonómica.
La resolución del parque Salce fue dictada el 14 de diciembre del 2006 y autoriza la instalación de 22 aerogeneradores que producirán cojuntamente una potencia de 28,6 megavatios. Prevé un acceso de ocho kilómetros y la construcción de 6,4 kilómetros más de viales internos con una anchura de cuatro metros. Está previsto disponer los aerogeneradores en cuatro alineaciones continuas al oeste de la Sierra de La Filera, con una longitud estimada de tres kilómetros entre los 1.600 y 1.800 metros de altitud.
Siete kilómetros de zanja. En la resolución se incluye que la red de aerogeneradores prevé una zanja de siete kilómetros para la canalización eléctrica y la construcción de un edificio de control y la subestación eléctrica, común para los parques ubicados en la zona de El Aguillín. Según recoge el texto, el estudio de impacto ambiental fue sometido a información pública sdurante 30 días a través de anuncios en el Bocyl y en el Boletín Oficial de la Provincia con fecha 17 de octubre del 2001, sin que se presentaran alegaciones.
Inicialmente, el proyecto del parque eólico de Salce había sido promovido por la empresa Cannon Power España S.L., la misma que también inicialmente solicitó la construcción del parque Curueña I, autorizado la semana pasada a Aerocastilla S.A. Finalmente, la red de aerogeneradores de Salce ha sido traspasada a la empresa Prodene S.A., sociedad que en octubre del 2006 pidió el traspaso del expediente administrativo del parque eólico de Salce. Dos meses después, la Consejería de Economía y Empleo concedía esta autorización.
Fuente: Diario de León 19 de agosto de 2009