Que nun queime – El monte no arde, lo queman

concentración Oviedo 2017 10

En la tarde del 18 de Octubre acudimos a la concentración convocada ante la sede de Presidencia del Principado de Asturias, en Oviedo, para demandar una respuesta de las administraciones a esa lacra del medio natural en el noroeste de la Península Ibérica, los incendios provocados.

Durante la concentración se leyó un breve manifiesto, consensuado entre las entidades convocantes. Decía así:

Tras la nueva oleada de incendios sufridos en Asturias en estos pasados días de octubre, las entidades firmantes trasladan e instan a las entidades públicas asturianas a abordar un bloque de cinco medidas:

  • Replantear la política forestal asturiana. Fomentar la recuperación de bosques con especies autóctonas, limitando y reduciendo las plantaciones de pinos y eucaliptos, y evitando la cercanía de las mismas a núcleos habitados, tendiendo a prohibir a corto plazo toda plantación nueva en el caso del eucalipto.
  • Evitar nuevas plantaciones en los montes quemados y solo contemplando excepciones en casos de extraordinaria gravedad y siempre con especies autóctonas.
  • Restablecer la norma que impone los acotamientos al pastoreo en zonas incendiadas y velar por su estricto cumplimento.
  • Promover la educación ambiental desde las instituciones concienciado a la sociedad a todos los niveles del valor del monte y de que el monte no se quema sólo, los incendios son resultado de los incendiarios y se trata de actos delictivos contemplados en el Código Penal. Al tiempo promover el voluntariado en labores de prevención de incendios, tal como establece la Ley de Montes.
  • Mejorar sustancialmente los servicios públicos de prevención, vigilancia y extinción, con medios materiales y humanos adecuados.

Desde la Plataforma para la Defensa de la Cordillera Cantábrica consideramos que los incendios provocados, contados por miles cada año en las regiones del noroeste, son una de las principales amenazas para la conservación de estas montañas, en sentido amplio: arrasan con la riqueza biológica, con la fertilidad del suelo, y dejan detrás fracaso cultural y desolación. Por eso en otras ocasiones hemos destacado nuestra posturas al respecto, y seguiremos insistiendo.